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Sobre la elección de representantes en el Consejo Superior de la UBA

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El próximo lunes 6 de noviembre a las 12 horas lxs consejerxs directivxs de todas las facultades de la UBA se reunirán en el rectorado para llevar a cabo la elección de representantes del claustro de graduados en el Consejo Superior (CS) para el período 2018-2020. Lxs candidatxs electxs en esta oportunidad tendrán entre otras tareas la responsabilidad de elegir al próximo Rector en la Asamblea Universitaria.

Filo Vuelve: Diferencia, mayoría absoluta del claustro en el Consejo Directivo de FFyL, luego de recibir un apoyo contundente en la elección de septiembre, acompañará nuevamente la lista ‘Compromiso Universitario’.

Esta lista, que conformamos junto con graduadxs de las facultades de Exactas, Sociales, Farmacia, Psicología y Derecho, nos ha permitido una presencia en Consejo Superior para defender los intereses de nuestra facultad y de la universidad pública frente a las políticas de vaciamiento y mercantilización que lleva adelante el actual gobierno nacional en Educación, Ciencia y Tecnología. Aspiramos a renovar nuestra representación para seguir trabajando en este sentido.

Candidatxs de Compromiso Universitario para CS:

Titulares
Ariel Zysman (Filosofía y Letras)
Javier Bráncoli (Cs. Sociales)
Ma. Cecilia Cascante (Derecho)
Mariano Rey (Psicología)
Carlos Horacio Zunino (Farmacia y Bioquímica)

Suplentes
Sergio Romano (Cs. Exactas y Naturales)
Juan Ángel Bisceglia (Farmacia y Bioquímica)
Sabrina Márquez (Derecho)
Ángel Maldonado (Filosofía y Letras)
Leticia Ceriani (Psicología)

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Hacia un nuevo plan de estudios: 24/6 a las 11 hs. Sumate a la segunda reunión

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Este sábado (24/6) a las 11hs en el aula 232 realizaremos una nueva reunión de discusión sobre el Plan de Estudios de Letras, con el objetivo de profundizar los temas y debates surgidos en la última reunión y trabajar en más detalle sobre tres ejes: incumbencias de lxs graduadxs, relación entre formación de base y especialización, y la situación del profesorado. La propuesta en esta ocasión consistirá en trabajar en comisiones y hacer luego una puesta en común.

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Hacia la reforma del Plan de Estudios: resultados de la primera reunión

El sábado 6 de mayo se realizó en la Facultad una reunión abierta, convocada por la representación de Graduados Letras Vuelve, para dialogar sobre la posible reforma del Plan de Estudios de la carrera de Letras. Integrantes de la agrupación expusieron sobre el sentido de la actividad, los diagnósticos recogidos en estos años y el marco regulatorio de una eventual reforma. Los presentes plantearon una serie de cuestiones que se fueron delineando como problemáticas recurrentes. El sábado 24 de junio a las 11 hs. se realizará una nueva reunión en la que profundizaremos el debate sobre estas cuestiones.

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El 6 de mayo organizamos una reunión con el objetivo de discutir las razones y los modos posibles de una reforma del Plan de Estudios de Letras. Como indicó Juan Pablo Parchuc (representante graduado en la junta de Letras) en la apertura de la actividad, la revisión del plan, especialmente en lo que atañe al perfil del graduado, la validez nacional del título y la relación con las prácticas laborales, es un eje estructural de las plataformas de Letras Vuelve. En efecto, ya pasaron más de 30 años desde la aprobación del Plan en 1985, por lo que tenemos una experiencia considerable sobre su funcionamiento, sus virtudes y problemas. Creemos que es hora de poner esa experiencia al servicio de una modificación del plan, que permita actualizarlo y corregir sus debilidades.

Juan Moris (secretario académico del Departamento) y Ángel Maldonado (subsecretario académico de FFyL) expusieron en la reunión los requisitos formales que debe tener una propuesta de plan de estudios, según la reglamentación de la Universidad de Buenos Aires, que responde a su vez a las disposiciones nacionales. De acuerdo con la Resolución (CS) Nro. 2837, indicaron, un Plan debe contener: fundamentación, objetivos, perfil del graduado, competencias a las que habilita el título, carga horaria y contenidos mínimos de las materias, entre otras cosas. Ninguno de estos elementos están explicitados en el Plan de la carrera del ‘85, que consta únicamente de la lista de materias. Esto entraña numerosos perjuicios y dificultades para nuestros estudiantes y graduados, quienes a menudo se encuentran frente a la necesidad de que la Facultad certifique de forma ad hoc, mediante nota de las autoridades, información básica que debería certificar el título, tal como la carga horaria mínima de la carrera, los años de duración (y por ende si es habilitante para estudios de posgrado), y un largo etcétera. En el mismo sentido, se observó que, al no poseer validez nacional, la aceptación de nuestro título en distintas jurisdicciones educativas es discrecional y está atada a decisiones políticas y situaciones coyunturales. Esta circunstancia deja a nuestrxs graduadxs en una clara situación de vulnerabilidad, que el contexto político actual profundiza notablemente, exhibiendo un riesgo real para nuestras posibilidades profesionales y laborales.

Al concluir las exposiciones de presentación, se desarrolló un extenso debate sobre diversos temas. Los ejes centrales de la discusión fueron: los problemas generales de estructura del Plan actual, la falta de distinción entre tramos formativos, las características de la formación para quienes aspiran al título del Profesor, las incumbencias profesionales, la tematización curricular de las prácticas, la falta de ciertos contenidos y perspectivas en la enseñanza. Reseñamos brevemente aquí lo surgido sobre los temas más visitados, que propondremos como ejes de discusión para la próxima reunión.

Formación de base y especialización

En primer lugar, varixs de lxs presentes señalaron las dificultades que experimentan lxs docentes y estudiantes frente a la falta de estructura que caracteriza al Plan actual. Tal como se recordó oportunamente, el Plan del ‘85 obedecía a ciertos presupuestos sobre el perfil cultural de los ingresantes de la carrera que no se corresponden con lo que de hecho se observa hoy en las aulas. Actualmente, las materias troncales tienen una alta deserción, que alcanza hasta el 60%. Esto pone en evidencia la dificultad de los estudiantes para adaptarse a los contenidos que se plantean como iniciales o introductorios. Este fenómeno es todavía más preocupante si tenemos presente que de aquellos que regularizan, cerca del 50% no rinde el final de la materia.

Se dialogó sobre la indistinción que propone nuestro plan entre tramo inicial, medio y final, lo cual implica que las últimas materias de la carrera para un estudiante puedan ser las primeras para otro. Esto supone una complicación para los docentes al momento de armar los contenidos y las formas de evaluaciones, y también dificulta que las asignaturas puedan apoyarse en otras para profundizar temas o contenidos. Este factor debe ser tenido en cuenta al estudiar las causas del enorme desgranamiento y deserción estudiantil que tiene la carrera, por encima de la media de la Facultad, y la creciente disminución de su matrícula. Muchas de nuestras orientaciones permiten de hecho que el plan sea armado a posteriori de la cursada sin un criterio académico claro. Esto mismo dificulta la planificación horaria del departamento, ya que no es posible predecir qué recorrido seguirán los estudiantes.

Se formuló el objetivo de pensar cómo fortalecer la formación de base y al mismo tiempo permitir la diversificación y profundización de la formación especializada. Como señalamos durante el encuentro, desde Letras Vuelve no consideramos que la solución frente a estos problemas sea la elaboración de un plan rígido, con correlatividades fuertes. Sin embargo, es necesario pensar propuestas orientadas a cada instancia de formación, que faciliten tanto el ingreso a las subdisciplinas de la carrera como la profundización de los contenidos. En este sentido, por ejemplo, propusimos la posibilidad de que los seminarios de licenciatura, que actualmente son seminarios comunes de la carrera, se conciban como instancias específicas de formación en metodología de la investigación.

Profesorado

Muchas de las intervenciones giraron alrededor de la relación entre Licenciatura y Profesorado y sobre las limitaciones de nuestra formación docente. En este sentido, varios de los participantes plantearon que, en la medida en que pueda construirse una relación más eficaz entre nuestrxs graduadxs y las problemáticas e instituciones escolares, se estará trabajando para mejorar la formación y aumentar el valor del título. Existe una demanda creciente por parte de los estudiantes para incluir seminarios que articulen con los problemas de enseñanza en la escuela media, como se ha visto en áreas de vacancia votadas recientemente.

Dado que para efectuar una reforma es preciso aprobar dos planes diferentes: uno para la Licenciatura y otro para el Profesorado (sin que esto implique necesariamente separar ambos trayectos curriculares), se abre una oportunidad para revisar de qué manera podrían integrarse cuestiones ligadas a la enseñanza en los distintos niveles educativos, y para repensar la figura del docente-investigador. Esto es fundamental si consideramos que nuestra carrera es la mayor formadora de docentes de Lengua y Literatura de nuestro país. La supuesta amenaza que representarían las Ciencias de la Educación a nuestra formación específica es uno de los argumentos con los que a menudo se ha bloqueado cualquier posibilidad de reforma. Sin embargo, consideramos que es posible abordar las problemáticas vinculadas con la enseñanza de los problemas específicos de nuestras disciplinas, y que esto redundaría en una mejor preparación y un mejor posicionamiento dentro del campo educativo para aquellos estudiantes que deseen obtener el título de profesor.

Incumbencias

Varios asistentes consideraron que, con el fortalecimiento del perfil de investigador y la articulación con el sistema científico, nuestra carrera parece haber ido resignando la vocación de intervenir, desde una perspectiva curricular, en áreas que son parte fundamental de nuestra función social y de nuestras incumbencias profesionales. Se habló de la necesidad de reforzar el perfil de trabajo concreto sobre los textos que hacen a prácticas profesionales de nuestra directa incumbencia: el trabajo del escritor, del traductor, del editor; de desarrollar el perfil de gestores culturales de nuestros graduados, desde una perspectiva política; también de la función de divulgación y comunicación social sobre temas de nuestra incumbencia que son de una creciente importancia para el desarrollo social y la discusión de políticas públicas.

Por último, algunas intervenciones destacaron la importancia de pensar en contenidos y prácticas que no están oficialmente representadas en nuestro Plan y cuya importancia no puede soslayarse. La perspectiva de género, ya sea desde la literatura, la teoría o la lingüística, por ejemplo, no tiene un lugar instituido en la carrera en la actualidad. Algo similar sucede con las prácticas de escritura y la formación metodológica, que han sido objeto de varios seminarios de diferentes características en los últimos años.

* * *

Desde Letras Vuelve consideramos que estos intercambios (de los que aquí sólo hacemos un resumen esquemático) fueron muy significativos y revelan un interés por trabajar activamente para construir un nuevo plan que haga lugar a las diferentes demandas, necesidades e intereses planteados. Por este motivo, realizaremos una nueva reunión el sábado 24 de junio a las 11 hs, para seguir trabajando sobre estos ejes de forma más pormenorizada.

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“La Educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo” Paulo Freire

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El viernes 24 de febrero empezó a circular en twitter un conjunto de mensajes de personas que, manifestando su rechazo al paro docente, se ofrecían como voluntarios para dar clases en las escuelas y garantizar “que las clases comiencen en fecha”. La maniobra —propia de los call centers del PRO, que manipulan la opinión pública a fuerza de trolls— no sorprende. Más dignas de análisis y reflexión son las consecuencias que se desprenden de ella.

Una de las grandes batallas culturales que llevamos adelante desde la recuperación democrática es la recomposición de vínculos sociales. Existen quienes, embanderando sincera o espuriamente el discurso de la convivencia apolítica, consideran que un reclamo legítimo, como un sueldo digno, una jubilación acorde y condiciones edilicias que no pongan en riesgo a estudiantes y docentes, equivale a un “paro político que toma a los chicos de rehenes”.  

Promover el voluntarismo para reemplazar a los docentes es una clara maniobra para debilitar la medida de fuerza concreta y minar el ideario social sobre el derecho a protesta. Este “voluntarismo” alienta la errónea creencia de parte de nuestra sociedad sobre lo que implica la tarea docente en todos los niveles de la educación.

Pensar que cualquiera puede estar en un aula educando a lxs chicxs deja en claro que hay una parte de la sociedad que ve en la escuela un mero depósito, y también la hipocresía de quienes afirman que los chicxs son “el futuro” pero en la práctica demuestran exactamente lo contrario.  En la apertura de sesiones, la gobernadora María Eugenia Vidal pretendió reavivar el fuego encendido por los ánimos voluntaristas y diferenciar a los representantes gremiales de sus representados. Una vez más buscó instalar la falsa idea de un paro político (cualquiera que conviva con la inflación puede reconocer la hipocresía) y generar fracturas en la clase trabajadora. Dijo conocer y escuchar a los docentes, pero no explicó porqué los dejó plantados tres horas en la mesa de negociación que ella misma había convocado. Y el Ministerio de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria desconociendo el hecho de que la medida de fuerza es de carácter nacional. Curiosa es la voluntad de diálogo que estas acciones demuestran.

La educación es la única herramienta que tiene capacidad de transformación. Para transformar todo lo que falta, tenemos que repensar el lugar que otorgamos a algunos de los protagonistas de esa tarea. Todos los años retomamos la misma discusión sobre los salarios docentes, porque la oferta no suele estar a la altura de las demandas que la tarea implica. Este nuevo ataque orquestado por el gobierno de Cambiemos con la complicidad de los medios afines nos exige trabajar de manera conjunta para contrarrestar la imagen negativa que se quiere imponer de los docentes con la realidad de lo que sucede en las aulas de todo el país.

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Las políticas del CONICET-MINCyT y el futuro de las ciencias humanas y sociales

En el marco de las diversas actividades en contra del ajuste en el área de ciencia y técnica y como parte de los debates por un desarrollo científico inclusivo y soberano, invitamos a todxs al panel que se desarrollará el lunes 6 de marzo, en la Facultad de Filosofía y Letras (Puan 480, aula 324, 3er piso).

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1° de MARZO: FERIA DE CIENCIAS EN DEFENSA DE LA INVESTIGACIÓN PÚBLICA, NACIONAL Y SOBERANA

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El sistema científico público nacional y el sistema de educación superior pública han sufrido ataques sucesivos desde que Cambiemos está a cargo del Ejecutivo Nacional. Específicamente,  los recortes brutales en el área de ciencia y tecnología implicaron una reducción drástica de los ingresos a la Carrera de Investigador Científico en el CONICET (CIC). Ante este panorama, la comunidad científica se ha organizado a nivel nacional y federal:

Invitamos a todxs a que nos acompañen el 1° de marzo a las 10 a.m. en el Congreso, donde desarrollaremos la FERIA DE CIENCIAS con participación de investigadores e investigadoras de todas las disciplinas y de todo nuestro país.

¿QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO CON LA POLÍTICA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN LA ARGENTINA?

Como es de público conocimiento, el año pasado el gobierno de Maurico Macri (en abierta violación de sus promesa de campaña) redujo el presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología del 0.7% del PBI al 0.59%. Ese recorte feroz atenta no sólo contra el desarrollo científico soberano en general, sino contra el Plan Argentina Innovadora 2020. Incluso más allá del recorte presupuestario, el conflicto de diciembre de 2016 dejó claro que el problema no es centralmente económico, sino ideológico: el macrismo decidió desmantelar el sistema de ciencia y técnica público y el CONICET es el organismo clave y más representativo de ese sistema.

En su primera reunión de 2017, el Directorio del CONICET ha decidido profundizar el ajuste a través de dos vías centrales: a) el recorte de las vacantes totales para el ingreso a la CIC en un 50% (de más de 900 anuales durante los años 2014 a 2016 a sólo 450 en 2018); b) la asignación del 50% de las vacantes a líneas de investigación correspondientes a inespecíficos y cuestionables “Temas Estratégicos”. Esto no sólo oscurece y posibilita la manipulación del proceso de evaluación e ingreso sino que, además, encubre la intención de transformar la producción académica y científica para hacerla funcional únicamente a los intereses empresariales.

Algunos números:

  • el Presupuesto aprobado para 2017 asigna un 16,6% menos para la Ciencia y Tecnología;
  • en 2017 ingresará a la Carrera de Investigador Científico del CONICET un 60% menos de investigadores altamente calificados en diversas disciplinas, y esa cifra arroja un NULO crecimiento de la planta científica del CONICET;
  • en 2017 no se incorporará NINGÚN nuevo investigador en Catamarca, Formosa, La Rioja y Santa Cruz, provincias que el CONICET considera de prioridad geográfica;
  • una convocatoria se abriría el 1 de marzo de 2017 para el ingreso a la Carrera de Investigador Científico, aunque la gran pregunta es si ese atraso en las fechas implicará eliminar una de las convocatorias anuales previstas. En caso de no abrirse una nueva convocatoria en noviembre de 2017, se habría eliminado una. Esto implicaría un decrecimiento de, al menos, 400 investigadores en la planta científica del CONICET.
  • para el 2017 se asignó un 16% menos de Becas Doctorales y Posdoctorales;
  • se ha congelado el ingreso a la Carrera de Personal de Apoyo;

SE PROMETIÓ LLEVAR LA CIENCIA A ESTÁNDARES INTERNACIONALES pero la cantidad de investigadores del CONICET y el presupuesto para Investigación y Desarrollo está cada año más por debajo del promedio mundial. Según las últimas estadísticas, sin ajuste, el presupuesto argentino representaba en 2013 sólo el 0,6% del PBI mientras que en Brasil el 1.24%, en Francia el 2,2%, en EEUU el 2,7% y en Alemania el 2,8%, y la cifra de investigadores por millón de habitantes seguía una proporción equivalente.

SIN CIENCIA NO HAY FUTURO    

NO AL DESMANTELAMIENTO DEL SISTEMA CIENTÍFICO-TECNOLÓGICO

POR UN DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO SOBERANO

Ilustración https://www.facebook.com/meluzinailustra/

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El recorte presupuestario en CONICET

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Compartimos la nota de Federico Navarro (graduado y docente de la carrera de Letras) sobre la situación que atraviesa el CONICET:

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es el principal organismo de investigación de la Argentina. Es público y con representación en todo el país. Tiene 9236 investigadores de planta con jornada completa, muchos de ellos con dedicación compartida en el sistema universitario, según datos de 2015. No siempre fue así: en 2003 había 3694, en 2007, 5057. Cuenta además con 2553 técnicos de apoyo y, especialmente, con 10092 becarios de doctorado y postdoctorado. Estos números también subieron fuerte en la última década: 2351 becarios en 2003, 5599 en 2007. CONICET se ubicó, según el ranking SCImago de 2014, entre las 80 instituciones científicas más importantes del mundo, en Latinoamérica solo detrás de la Universidade de São Paulo. CONICET no solo formó investigadores jóvenes e integró a investigadores senior, sino que también repatrió, mediante el Programa Raíces, a más de mil trescientos científicos que habían abandonado el país en épocas de crisis o por falta de oportunidades.

En cifras más amplias, la Argentina invierte entre el 0,7 y 0,8% del PBI en Ciencia y Técnica, mucho más que Chile, Colombia o México, aunque aún lejos del país líder en Latinoamérica: Brasil, con el 1,1%. Vale la pena recordar también que la Argentina tiene 101 universidades (la mitad públicas, gratuitas, en todas las provincias del país y de acceso libre) y más de 1,8 millones de estudiantes, casi el 80% en el sistema público (datos oficiales de 2013). Este modelo universitario es uno de los más inclusivos y con mayor cantidad de estudiantes en relación con la población (tasa bruta de educación superior para 2014-15: 54,5%) de la región, y genera una gran masa crítica de profesionales altamente calificados, potenciando el desarrollo educativo y científico.

Para un país donde la mayor parte de la investigación está financiada por el estado, el rol de los 22 mil técnicos y científicos de CONICET, de la inversión pública y del sistema de educación superior es fundamental para el desarrollo nacional. En términos estratégicos, el Plan Argentina Innovadora 2020 del Ministerio de Ciencia (acordado en 2013) apuntaba a elevar para ese año en 5 mil el número de investigadores de planta. Se buscaba así que la Argentina llegara a invertir el 1,6% de su PBI en actividades de investigación y tuviera 5 investigadores y becarios por cada 1000 trabajadores (población económicamente activa). Este número corresponde a los países más desarrollados del mundo: por ejemplo, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido tienen 4 investigadores cada mil habitantes, Corea, Canadá y Japón 5, Finlandia 7 (datos de UNESCO para 2010, incluyendo estudiantes de posgrado). Este objetivo perseguía el desarrollo nacional: los países con más inversión en Ciencia y Técnica son aquellos con mayor renta per cápita (aquí con datos de 2013).

Pero con el actual gobierno de derecha que asumió hace un año, el presupuesto para Ciencia y Técnica bajó, según algunas estimaciones, al 0,59% para 2017. Así, se vuelve a cifras inferiores al 2011 y el presidente incumple una más de sus promesas de campaña: duplicar la inversión en el área.

En este contexto, este año se presentaron unos 1526 postulantes a plazas de investigador en CONICET y las comisiones evaluadoras especializadas estimaron que 874 cumplían con los durísimos requisitos para ingresar. Sin embargo, solo se incorporaron 385 (un 60% menos que el año pasado, rompiendo la tendencia de incremento del 10% anual). Así, 489 investigadores altamente calificados, en especial en las Ciencias Sociales y Humanas (197, un 40,3%), recibieron un mail de desvinculación y quedaron en una difícil situación para continuar su carrera académica. La tristeza es ideológica, institucional, estratégica, pero también es individual, subjetiva, para cada caso particular: “No paro de llorar. ¿Mis lágrimas son el cambio que querían? Quince años de estudio para recibir este mail”. Hay además ataques en las redes a investigadores y marchas de protesta en lugares que hasta hace poco eran el símbolo del progreso científico nacional.

Publicado originalmente aquí.

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