Sobre el intento de avance contra las selecciones interinas

El lunes 6 de abril se realizó una Junta extraordinaria, con el fin de revisar, tal como lo habilita el reglamento, los dictámenes de la selección de ayudante de primera de Literatura del Siglo XX, seriamente comprometida por la conducta del profesor a cargo de la asignatura (ver informe de Junta). Sin embargo, la minoría de graduados, “Lista David Viñas”, intentó utilizar el conflicto producido por esa conducta repudiable para producir argumentos para impugnar el reglamento de selecciones internas. Retomó así el rol político que jugó durante 12 años bajo el nombre de “Propuesta de Letras”: buscar el favor de algunos profesores, inclinando la balanza de poder aún más en su favor, y abandonando la defensa de los derechos e intereses de su claustro fuera de su reducido grupo de amigos. Tristemente, quienes dicen enarbolar la bandera de la democratización atacan un instrumento que democratiza en los hechos el acceso a la docencia y otorga mayor autonomía académica a los docentes auxiliares.
Las selecciones internas se implementan en Letras desde agosto de 2013, y han significado un gran avance hacia un acceso más abierto, democrático y transparente a la docencia en la carrera. Antes de que se aprobara el reglamento de selecciones, todas las designaciones interinas eran propuestas por los profesores a cargo de las cátedras, quienes presentaban ante la Junta Departamental el CV de un único candidato. Ningún graduado se enteraba de que había un cargo a ser cubierto, salvo el elegido por el titular. Esta dinámica cambió drásticamente con la aprobación del reglamento. Desde entonces, se han realizado 30 selecciones, con la participación de más de 130 graduados. Sólo dos resultaron conflictivas; y en ambos casos se debió al accionar del profesor a cargo, que no podía justificar académicamente la designación de una persona a la que quería privilegiar por sobre otros aspirantes. En esos casos, el reglamento sirvió también como instrumento para dirimir esos conflictos.
En esta ocasión, la conducta del profesor a cargo (Daniel Link) fue lamentable: sometió a otros miembros de la Comisión Evaluadora a amenazas, insultos y otros actos de intimidación; se negó a considerar otro orden de mérito que el propuesto por él mismo; hizo públicos prejuicios contra algunos aspirantes y pretendió disimular su impostura en una impugnación del reglamento. Asimismo, al confrontar los dictámenes con los CVs en la Junta extraordinaria convocada para tal fin, se comprobó que el dictamen del prof. Link refería datos distintos a los consignados por algunos aspirantes, otorgaba puntajes superiores al máximo para ciertos ítems y ponderaba ítems dejados en blanco en formularios de inscripción, alegando su conocimiento personal de algún aspirante.
Esta conducta fue insólitamente avalada por parte de la Junta, gracias a la actitud vacilante de algunos representantes de profesores y la militancia activa de la Lista David Viñas. Contra el derecho de los inscriptos a la selección y los estudiantes de la materia, se hizo lugar a la solicitud del prof. Link de cerrar la comisión de trabajos prácticos para la que había solicitado la selección. Minoría de graduados, en pleno conocimiento de las irregularidades, votó primero en soledad avalar el dictamen del prof. Link (algo que ningún representante de profesores sostuvo); luego, dando la espalda a todos los graduados inscriptos, votó, junto con la mayoría de profesores y la mayoría de estudiantes, dejar sin efecto todo el proceso de selección y realizar más adelante un nuevo llamado.
Además de proteger la conducta abusiva del prof. Link, esta operación expresa la voluntad política de que el acceso a la docencia de los graduados y los estudiantes de Letras quede exclusivamente bajo el control de los profesores a cargo de las materias. Que algunos profesores protesten por la aplicación de un instrumento que limita sus atribuciones es esperable, pues se corresponde con sus intereses. Pero que lo haga una representación de graduados, sosteniendo que “el reglamento de selección produce más problemas que soluciones”, es bochornoso y preocupante.
Este accionar sólo revela la necesidad de defender el proceso iniciado en 2013: con la sanción del reglamento de selección interna se hizo frente a quienes trabajaron durante años para convertir la carrera en un club de amigos (suyos). Cuando estos actores dicen que antes del reglamento no había conflictos, dicen una verdad, sólo que no desde la perspectiva de los graduados: porque cuando no había reglamento, el profesor traía un solo curriculum y el “conflicto” de considerar el interés y participación de otros graduados no se producía.
Nuestra voluntad firme de sostener y mejorar las selecciones como herramienta democratizadora es ya de público conocimiento. El 30 de marzo presentamos un conjunto de propuestas iniciales para mejorar el reglamento de selección, producto de la consulta con los graduados que participaron de las selecciones, para continuar defendiendo con trabajo los derechos de todos los graduados.

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Archivado bajo Junta Departamental de Letras, Noticias, Selecciones Internas Departamento de Letras

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